Portada ampliada de la novela Cuando lluevan elefantes de Naviru Shorno

No soy un zombi: La masía Colometa

No soy un zombi: La masía Colometa no es una historia de muertos vivientes. Es una novela viva, sangrante y frenética que combina acción, ciencia ficción, sátira, mitología y ternura en un mismo cóctel literario. Todo empieza con dos hermanos, Zeus y Daniel, que pasan sus vacaciones de verano en la masía de su abuelo. Sin móviles. Sin conexión. Sin saber que el mundo se ha ido al garete.

Mientras ellos jugaban al escondite rural, una plaga zombi de lo más peculiar arrasaba el planeta. Pero aquí no hay caminantes lentos ni clichés de siempre: los infectados de Naviru Shorno tienen estética, evolución, y hasta nombres diferentes según quién los mire. ¿Zombis? ¿Apestosos? ¿Los hijos del hombre del saco? Aquí cada personaje tiene su propia forma de nombrar el horror.

Y lo mejor es que ni siquiera los zombis son lo más peligroso.

Sangre, familia y ciencia ficción en vena

No soy un zombi: la masía Colometa (Vol. I) transcurre casi por completo en la masía Colometa, un entorno rural idílico convertido en epicentro de un apocalipsis desquiciado. Allí se entrelazan personajes de lo más variado: soldados, científicos, adolescentes, ancianas sospechosas, ciborgs, ricos venidos a menos, y un largo etcétera que haría sudar al mismísimo George A. Romero.

Detrás de todo hay algo más que mordiscos: una conspiración, una mitología original, una crítica social camuflada, y un abuelo con más secretos de los que caben en una baraja de Tarot.

Hay amor, sí. Hay amistad, sí. Hay muertes, muchas. Pero sobre todo, hay humanidad escrita con colmillo. Con capítulos cortos y adictivos, esta historia es tan rápida como un zombi cabreado y tan inesperada como una canción de reguetón en mitad de una misa.

¿Por qué deberías leer No soy un zombi: La masía Colometa?

🧟 Porque te va a explotar el cerebro (figuradamente… o no).

🧟 Porque reinventa el género con humor, violencia y corazón.

🧟 Porque en esta novela no hay zombis normales, ni relaciones normales, ni nada que puedas anticipar.

🧟 Porque los personajes tienen voz propia, arcos profundos y frases que vas a querer subrayar.

🧟 Porque tiene referencias musicales, literarias y cinematográficas que te harán sentir dentro de un festival pop macabro.

🧟 Porque mezcla géneros sin pedir permiso y sin perder el ritmo: es un slasher con alma, un thriller con pulso, una tragedia disfrazada de fiesta.

🧟 Porque lo escribió Naviru Shorno. Y eso significa que vas a reír, a gritar y a sospechar de tu propio abuelo.

¿Qué te vas a encontrar? 🩸📚

Una novela coral que es como una serie de Netflix en papel: personajes que te caen fatal pero no puedes dejar de leer, muertes impactantes, frases memorables y una ambientación rural que poco a poco se convierte en un infierno muy estético.

Pero No soy un zombi: La masía Colometa (Vol. I) no es solo una historia de zombis. Es una reflexión sobre la pérdida, la identidad, la infancia interrumpida y el caos como forma de supervivencia. Y si encima tienes una San Antonio en una mano y una Shornolleta en la otra, mejor.

Zeta-cola, Blackmart, referencias a libros de otros autores, cameos encubiertos y una banda sonora final que te volará los tímpanos y el corazón. No es casual: el universo Naviru está tejido con detalles para quienes leen con atención (y oído fino).

📖 Esta novela tiene cien capítulos, y no, no hay relleno. Cada fragmento tiene un propósito, una pista, una grieta emocional o un susto en la esquina.

🧠 Fue escrita a lo largo de más de diez años, y ha sido reescrita una y otra vez, como si el apocalipsis se resistiera a ser contado.

📱 Una versión anterior de esta historia vivió durante años en Wattpad, donde alcanzó cierta popularidad y fue leída por cientos de personas que compartían teorías, shippeaban personajes y exigían respuestas (y zombis más chungos).

Ahora, en su edición definitiva, esta historia llega para quedarse… o al menos hasta que el mundo se acabe del todo. Y sí: es solo el primer volumen de una trilogía. Pero te prometo que, cuando termines este, vas a querer sobrevivir para leer los otros dos.